29 de febrero de 2024
Locales

La Municipalidad concluyó obras históricas en el noroeste

La Municipalidad finalizó obras integrales en los barrios La Ranita, Yapeyú, San Agustín y Loyola Norte, con una inversión actualizada que supera los 1500 millones de pesos. En ese marco, el intendente Emilio Jatón caminó junto a un buen número de vecinas y vecinos por sobre las transformaciones urbanas que modificaron radicalmente la fisonomía de cada uno de esos barrios.

En el día a día, las obras implican que las calles dejen de anegarse, que se pueda salir de noche porque hay iluminación led y que los servicios públicos así como los vehículos particulares ingresen a los barrios. “Estamos así, rodeados de vecinos”, dijo el intendente Jatón y agregó: “En política se cierra un círculo cuando uno llega a un lugar y los vecinos le abren la puerta y le hablan acerca de cómo vivían y cómo viven, y de lo que se hizo en conjunto”.

En consonancia, el mandatario repasó: “Me importa mucho lo que hicimos y cómo le cambiamos la vida a la gente, porque hoy estos barrios tienen asfalto y tienen cordón cuneta, y hasta hace poco eran los barrios donde primero se evacuaba la gente con cualquier lluvia. Eso ha cambiado muchísimo y eso es lo que uno se lleva”.

“Nos llevamos ese cariño de la gente, el hecho de haber cumplido la palabra y de haber roto con un estigma. Nosotros vinimos, hablamos con ellos, construimos estas decisiones y lo hicimos”, afirmó.

La presencia del Estado

A pocos días de terminar su gestión y a modo de balance, el intendente reconoció que “nos faltaron lugares por mejorar, pero donde teníamos que hacer las cosas, las hicimos”. Así se refirió a los sectores de la capital provincial en los cuales la presencia del Estado era y sigue siendo indispensable: “Era el norte, el noroeste, la zona donde el Estado nunca había estado, donde la gente no podía salir de sus casas porque tenía el agua a la rodilla, donde no había luz y eso pasó en este lugar. Mucha gente vive acá hace más de 50 años y nunca vio la presencia del Estado. No había obras, no había proyectos”.
“Haber terminado este proyecto en tiempos de inflación, en tiempos políticos difíciles, para nosotros es un gran logro”, analizó Jatón.
De las necesidades a las soluciones
Paola Pallero, directora de Hábitat del municipio explicó cómo fue el proceso de trabajo iniciado dos años atrás con los vecinos y vecinas: “Esta obra comenzó elaborando el proyecto territorialmente, es decir, escuchando la necesidad y las prioridades de los vecinos de este barrio. Hoy, con estas obras le transformamos la vida a más de 2.300 personas de manera directa, no solamente permitiéndoles salir de sus viviendas sin inundarse los días de lluvia, gracias al asfalto, el cordón cuneta, los desagües pluviales y troncales, sino también por primera vez garantizándoles un derecho tan importante como es el agua potable”.
Por otra parte recordó que esta obra es financiada internacionalmente por el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), un organismo que lleva más de 1.500 millones de pesos invertidos en el noroeste de la capital provincial. La funcionaria indicó que los trabajos también contemplaron las tareas en el acueducto Santa Marta “que hoy está terminado y ya permitió, a través de 900 conexiones domiciliarias, dotar de agua potable por primera vez a muchos habitantes, en un futuro otorgará mayor presión de agua a todo el noroeste”.
Otro aspecto importante de los trabajos integrales es la renovación y la puesta en valor de todo el boulevard 12 de Octubre, no solamente sumando espacios públicos de calidad sino también por su relevancia comercial para todo el noroeste.

Trabajo cumplido

Norma Escobar se acercó hasta el intendente con un objetivo: contarle que desde que la obra concluyó, cuando llueve “no me entero”. Y así lo hizo: “Ahora el barrio está espectacular; antes era un desastre, no pasaba un auto, era todo barro, se inundaba todo y no podíamos salir a casa. Ahora salimos, está todo correcto, todo perfecto, no se inunda nada. Parece mentira pero se hizo realidad gracias a Jatón”.

La vecina también sumó la importancia de las tareas de iluminación. “Hace 30 años que vivo acá y esto es una cosa increíble. También han plantado árboles. El trabajo se ha cumplido muy bien”, enumeró.

Por su parte Víctor Esmeralda, presidente de la Asociación Vecinal Ceferino Namuncurá, repasó que la historia comenzó “hace cuatro años, cuando nos presentaron el proyecto y nadie lo creía, porque hace más de 40 años que acá no se tocaba nada”.

En consonancia, el vecinalista añadió que las calles que hoy lucen asfalto, antes “eran intransitables. La 12 de Octubre se inundaba y ahora con los desagües y las luminarias se influyó mucho en el barrio y en los vecinos”. Como ejemplo, expresó que “ahora los chicos pueden ir a la escuela tranquilos, a diferencia de cuando llovía, que no podrían ir. Estamos muy contentos por el barrio, porque el norte de verdad no existía. Muchos políticos pasaron y nunca hicieron nada así que gracias a Emilio, esto se logró”.

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